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“Herida de muerte está la bestia mi amo, pues remátela para que no sufra
más”. Aunque el fragmento esté extraído de una escena de caza, bien
podría aplicarse al estado de salud del Medio Ambiente en Laciana.
En esta tierra de Vaqueiros, pocos son los rincones a lo largo y ancho
de sus 217 km2, que no hayan sido degradados por la mano del hombre y el
desaprensivo comportamiento de las autoridades locales.
Escombreras, instalaciones mineras abandonadas, toneladas de chatarra
oxidada, montañas de carbón, vertederos de fortuna por doquier, balsas
de agua contaminada, cientos de litros de aceites usados vertidos en
plena naturaleza y cuanto puedan imaginar.
Ver nuestra galería fotográfica.
Así está Laciana. Una comarca en la que sus políticos presumen, sin
embargo, de haber conseguido que la UNESCO la distinguiera con el título
de Reserva de la Biosfera. Por paradójico que resulte esa es la
realidad. Laciana es Reserva de la Biosfera, merced al desvelo del
profesor Javier Castroviejo.
Mención especial merece La Plataforma “Filón Verde”, que en solitario y
con escasos medios, intenta desde hace algún tiempo sensibilizar a la
opinión pública sobre la calamitosa situación de la comarca en materia
medioambiental.
Desde hace meses, otras organizaciones como Los Verdes se han
incorporado a esta ardua lucha. Pues conseguir que los políticos tomen
conciencia del desastre, no será tarea fácil.
Pero a fuerza de dar la tabarra y sacarles los colores algo se está
consiguiendo. Por ejemplo, que el recién estrenado concejal de Medio
Ambiente se sienta vigilado.
Quizá por este motivo ha tomado la primera iniciativa. Bien es verdad
que algo decepcionante.
El pasado día 12, reunió a representantes de diferentes colectivos, que
según su criterio tenían inquietudes sobre el tema.
Su sorprendente propuesta consiste en crear una especie de “Brigada de
Voluntarios” para que alerten a las autoridades municipales sobre
desastres que conozcan o localicen.
Vamos, una especie de Comité de Delación. Eso sí, plenamente anónimo.
Porque el ayuntamiento abrirá una especie de buzón virtual para que en
él se depositen las denuncias. A continuación, la Policía Municipal se
encarga del resto.
El señor concejal necesita más rodaje en sus nuevas funciones. Y sobre
todo, necesita documentarse algo más.
La Policía Municipal ya tiene encomendada por Ley esas funciones de
vigilancia y control. Lo que tiene que hacer es ejercerlas y salir algo
más del despacho, porque ahí
es donde no pinta nada.
Por otra parte, el concejal lo primero que tiene que hacer es definir
una línea de actuación en materia medioambiental. Pero para todos por
igual. No una para los ciudadanos y otra para determinadas empresas.
Y como es natural, tiene que conseguir las asignaciones presupuestarias
que posibiliten poner en práctica políticas acordes con la realidad de
la comarca.
En resumen, que la reunión promovida por el señor concejal, ha suscitado
más recelos que entusiasmo. Todos los asistentes esperaban compromisos
más firmes y actuaciones más enérgicas.
Tome, pues, buena nota señor concejal.
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