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Panorámica de "El Feixolín"
En menos de mes y
medio ha cristalizado lo que algunos hemos aseverado. Que el pacto
municipal de Gobierno suscrito por IU y el PP en el ayuntamiento de
Villablino, se ha hecho sin convicción y de forma chapucera.
De otro modo no
cabe explicación racional que justifique que en un período tan corto de
tiempo ya esté a punto de convertirse en papel mojado.
Quizá sea
necesario recordar que el actual alcalde,
Guillermo Murias,
declaró en su día, que la propuesta del PP “era un calentón”. Respondía
así a la oferta de pacto formulada por el hoy primer teniente de alcalde
y concejal de medio ambiente, el popular
José Luis Suárez Pastor.
Pero como la
credibilidad de muchos políticos es tan raquítica, meses después se
formalizó el citado pacto y pelillos a la mar. O al menos eso creían los
protagonistas, que a buen seguro no esperaban que la Justicia pusiera en
evidencia las múltiples y sonoras contradicciones existentes entre
ambos.
Por ejemplo, sobre
el tema crucial que tiene Laciana, las explotaciones de carbón a cielo
abierto.
Mientras que
Pastor
ha ido
evolucionando hasta convertirse en ferviente detractor de este tipo de
explotaciones, Murias
sigue conectado a
su pasado de sindicalista y sumido en una permanente contradicción. Lo
que en modo alguno le inhibe para llenarse la boca con eso de la
coherencia.
Pero ya conocen el
dicho: “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”
Sobre este tema, en sus ocho años de alcalde, una y otra vez ha
incurrido en una incoherencia tras otra. Y lo que es peor, las ha
justificado todas con los mismos argumentos que el singular empresario
minero, Victorino Alonso:
el mantenimiento
del empleo.
Lo que sucede, es
que mientras uno incumplía deliberadamente la Ley y se instalaba
confortablemente en el dominio de la impunidad, el otro estaba obligado
a velar por su estricto cumplimiento. Que es justo lo que hoy le dice
oficialmente la Justicia.
Por fin, después de
muchos quiebros y requiebros, el pasado día 2 no ha tenido más remedio
que firmar el decreto de paralización de la explotación a cielo abierto
ilegal de “El Feixolín”. Pero a renglón seguido ya nos anuncia que el
ayuntamiento recurrirá la sentencia dictada por el Tribunal Superior de
Justicia de Castilla y León. De nuevo reacciona al unísono con
Victorino Alonso.
Una actitud que ha
contrariado a su socio de Gobierno, quien le exige que haga mucho más de
lo que está haciendo. Vamos, que no entorpezca y que se coloque al
frente de los intereses del ayuntamiento y no de la empresa MSP. Que esa
ya tiene sobradamente quien la defienda.
Celebramos que en
este tema Pastor
coincida plenamente
con Los Verdes.
El deber del ayuntamiento es hacer cumplir el decreto de paralización e
inmediatamente después exigir todas las responsabilidades a que hubiere
lugar. Pero a la empresa MSP. Eso es lo único que tiene que hacer el
alcalde.
Y de negarse a
ello, Pastor
tiene toda la
fuerza política y moral para dejarlo en la estacada. Que se las arregle
para mantener la estabilidad del Gobierno hasta el final del mandato.
Sería la mayor muestra de coherencia que
Pastor
podría dar a sus
electores y a toda la ciudadanía.
La primera prueba
de fuego la tendremos el próximo miércoles. Ese día, por expresa y
provocadora voluntad de la empresa, los trabajadores de “El Feixolín”
tienen que acudir al trabajo. Y si nadie lo impide realizarán sus tareas
como otro día cualquiera. Lo que ocurre, es que el miércoles día 7 de
diciembre de 2005, ya no es un día cualquiera para Laciana.
Será el día en el
que por primera vez desde abril de 1985, entre en vigor un decreto de
paralización de una explotación a cielo abierto en Laciana. Veinte años
de enjuagues, de corruptelas, de ilegalidades por doquier y de un
interminable suma y sigue. ¿Cómo va a ser un día como los demás?
Desde
Los Verdes
intuimos que el empresario ha lanzado este órdago al alcalde, para
provocar un enfrentamiento entre partidarios y adversarios de este tipo
de explotaciones. Jugando, una vez más, con los puestos de trabajo y
utilizando a los trabajadores para que le saquen las castañas del
fuego.
Si los sindicatos
amparan esta ignominiosa conducta habrán perdido definitivamente la poca
credibilidad que les queda. Su función única y exclusiva es defender a
TODOS
los trabajadores.
Los de la minería de interior y los de las explotaciones a cielo
abierto. En esa tarea es en la que tienen que concentrar todas sus
energías.
Y defender a todos
los trabajadores significa obligar a
Victorino Alonso a que reactive la
minería de interior.
Que reabra todas las explotaciones que ha ido cerrando desde que
adquirió el control de la empresa. Porque así se ha explotado siempre el
carbón en Laciana y así tiene que seguir siendo.
Ya está bien de que
unos se aprieten siempre el cinturón mientras otros realizan beneficios
escandalosos. Y sobre todo, ya está bien de que en este país sólo se
socialicen las perdidas.
En resumen, que el
alcalde Murias
tiene que disponer
lo necesario para que a primera hora del próximo miércoles la Policía
Local impida el acceso a la explotación. Y si no tiene los medios
necesarios, para eso está el Delegado del Gobierno y las Fuerzas de
Seguridad del Estado.
Sí, esa es la
prueba de fuego para el alcalde. Cualquier dejación de funciones tiene
que ser interpretada por Pastor
como lo que
es. Una tomadura de pelo. A estas alturas ya no caben más excusas. Si el
alcalde no es capaz o no tiene voluntad de cumplir y hacer cumplir la
Ley, que se vaya. Para que de una vez pueda presumir de coherencia.
Seguiremos muy
atentamente la evolución de los acontecimientos, pero nuestra impresión
es que entre IU y PP el desencuentro es una realidad. Por eso les
decimos a ambos que se dejen de monsergas y que cumplan con la función
que les ha encomendado la Justicia.
De momento,
paralizar definitivamente la explotación de “El Feixolín” y ponerse sin
demora manos a la obra para restablecer también la legalidad en “Fonfría”.
Otra explotación que también es ilegal y que pudo haber sido paralizada
por resolución del Pleno de la Corporación el pasado 26 de julio. Pero
en aquella ocasión el PP se quedó sólo frente a IU y PSOE.
Desde entonces la
composición del Gobierno municipal ha variado. Lo que ignoramos, es si
ese cambio se produjo como consecuencia de un acuerdo político serio o
de la conveniencia personal de diez concejales. Pero no se preocupen
que muy pronto lo sabremos.
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