De las 220.000 toneladas anuales de
aceites industriales que se consumen en España, se recogen unas 170.000
y quedan fuera de control las 50.000 restantes. Entre las cuales están
las 200 que supuestamente se vienen vertiendo en los montes de Laciana
desde hace más de una década. Esa es la estimación que se desprende de
los diversos testimonios recogidos entre empleados y ex empleados en las
explotaciones de carbón a cielo abierto de MSP.

El aceite usado es
un residuo muy tóxico y extremadamente peligroso. Tanto para el ser
humano como para el medio ambiente. Está rigurosamente prohibido su
vertido en aguas, suelos o su incineración incontrolada
(Directiva Comunitaria
91/692/CEE que la
legislación española incorpora a través de la Orden de 13 de junio de
1990, además de la Ley Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos de 1986)
Durante el proceso de combustión se desprenden varios compuestos muy
nocivos como, cloro, plomo, níquel, tolueno, benceno, disolventes
halogenados etc., de ahí su toxicidad tan peligrosa. Esos compuestos
nocivos actúan sobre tejidos y órganos del cuerpo humano, llegando a
provocar desde afecciones respiratorias hasta cáncer en diversos
órganos.
El
aceite usado es además un producto que tiene muy escasa
biodegradabilidad, lo que significa que provoca una acumulación en
suelos o ríos, por ejemplo.
Para
que nos podamos hacer una idea, basta con saber que un compuesto
hidrocarbonado en el mar puede perdurar 10 ó 15 años.
O
que un 1 litro de aceite usado puede contaminar 1.000 m3 de agua
potable.
O
que la inadecuada incineración de 5 litros de aceite provocaría la
contaminación del volumen de aire necesario para una persona durante
tres años.

Con
estos escalofriantes datos ya podemos aproximarnos a la magnitud del
desastre que se ha provocado y se sigue provocando en Laciana.
¿Qué hace el SEPRONA? ¿Y
la POLICIA LOCAL? ¿Dónde están esas supuestas denuncias que unos y otros
aseguran haber formulado?
De
no existir, quizás no sean ajenas esas supuestas connivencias de las que
tanto se habla en Laciana. Al parecer, parientes directos de agentes de
los dos cuerpos prestan sus servicios para la empresa. Algunos incluso
como guardias de seguridad. Lo que ya es el colmo de la paradoja. Papá
policía municipal y el vástago guarda de seguridad de Victorino Alonso.
Si esto no es corrupción da la impresión de que se le aproxima bastante.
Los
Verdes de Laciana hemos denunciado ante el Ayuntamiento estos supuestos
vertidos ilegales el pasado día 15 de junio y el
11
de agosto de 2005 respectivamente. Hasta la fecha la misma
desconsideración de siempre, la callada por respuesta.
Es
difícil tener a representantes públicos más desaprensivos e ineptos. En
cualquier otro ayuntamiento se habrían encendido todas las alarmas ante
una denuncia de esta naturaleza. En Laciana no pasa nada. Habrá que
esperar diez años para comprobar los efectos, pero entonces ya será
demasiado tarde.
Y
cuando decimos supuestos es casi un eufemismo. Además de testimonios
tenemos pruebas graficas. Los cambios de aceite de toda esa maquinaria
pesada se han estado realizando en plan pirata. Directamente al suelo y
tapando el cuerpo del delito con tierra.

Y se
ha hecho exactamente lo mismo con neumáticos usados y diversa chatarra.
Todo ha quedado soterrado. Ahí tenemos ese camión de MSP que se despeñó
y que nadie ha mandado retirar del fondo del barranco de la braña de
Caboalles de Abajo.
El
Ayuntamiento de Villablino puede llegar a sancionar a un vecino por
depositar las basuras domésticas en el contendor fuera del horario
establecido, en cambio a MSP le consiente las mayores barbaridades.
Decía recientemente el Coordinador Regional de IU, José Luis Conde que
“Laciana era MSP” desde luego, lo que si parece es que el verdadero
dueño del ayuntamiento es un tal, Victorino Alonso. |