
Que sea en gran parte los bienes de consumo o la mayoría de los
materiales de construcción, las industrias utilizan cada vez más
substancias tóxicas. Consiguientemente, al utilizar estos bienes o a la
hora de gestionarlos como residuos, nuestra salud y la del medio
ambiente pueden verse seriamente dañadas.
Desde hace varios meses, nuestra organización está intentando, en vano,
sensibilizar a las autoridades locales sobre el nivel de deterioro
medioambiental que padece toda la comarca de Laciana. Que como es
sabido, es “Reserva de la Biosfera”
Decimos en vano,
porque esas autoridades además de tolerar conductas escandalosas, en
ocasiones ellas mismas las auspician. Como en el caso que hoy
denunciamos.
En el pueblo de
Caboalles de Abajo, en dirección a la Estación Invernal de “Leitariegos”,
a escasa distancia del barrio de “La Relvoltona”, se encuentra un
vertedero de basura de lo más ecléctico.
Carcasas de
vehículos, lavadoras, frigoríficos, televisores, baterías, neumáticos,
materiales de construcción, pinturas, aceites usados, animales muertos,
desperdicios procedentes de las matanzas y un largo suma y sigue. El
espectáculo es espantoso y la agresión medioambiental terrorífica.
El vertedero en
cuestión, como ya hemos subrayado, está situado a escasa distancia de un
pequeño núcleo de viviendas habitadas. Pero incomprensiblemente - al
menos no nos consta – hasta la fecha no se ha presentado denuncia
alguna. Ni por su ubicación ni por los graves perjuicios que pueda
llegar a ocasionar en el futuro.
En cualquier país
desarrollado de nuestro entorno, las autoridades responsables de un
atentado ecológico de esta naturaleza, no sólo perderían su condición de
representantes de la soberanía popular, sino que serían declaradas
ilegibles durante décadas, sin contar la responsabilidad penal y
pecuniaria a las que tendrían que hacer frente.
Aquí sin embargo,
no pasa nada. Nuestros próceres ni siquiera se sonrojan cuando ponemos
al descubierto sus miserias. Son tan insensibles como incultos
ecológicos. Algunos son incultos a secas, pero ese es otro tema.
En Laciana,
Reserva de la Biosfera, no es sólo el singular empresario minero,
Victorino Alonso, el que contamina. Igual de desaprensivos e
irresponsables que él hay muchos más. Y en el caso que nos ocupa, están
sentados en los sillones del consistorio. Muchos de ellos llevan incluso
varios años.
Como nos consta
que navegan por esta Web, seguro que un día de estos nos anuncian que
van a empezar a actuar contundentemente. Pues como no tienen el menor
sentido del ridículo, son capaces de eso y de mucho más.
Algunos de los que
hoy vuelven a estar en el puente de mando municipal, llevan veinte años
en el ayuntamiento. Unas veces como Gobierno y otras como oposición.
Pues bien, en materia medioambiental no han hecho nada. Mejor dicho sí,
han aportado su contribución inestimable al proceso de degradación que
sufre Laciana.
Y en lo que hoy
denunciamos, no cabe la excusa pueril de que peligran los puestos de
trabajo. Esta escombrera no pertenece a las ilegales explotaciones de
carbón a cielo abierto de MSP.
El chantaje de los
puestos de trabajo, es un argumento tan manoseado como falaz, que se
viene utilizando para justificar lo injustificable.
Aquí es
directamente el Equipo de Gobierno Municipal de turno, el único
responsable del desaguisado. Hace veinte años, los ayuntamientos tenían
que ingeniárselas como pudieran para solucionar estos temas, pero en la
actualidad ese ya no es el caso. De manera que si este vertedero existe
y nadie ejerce sobre él control alguno, es simplemente por
irresponsabilidad de nuestros gestores locales.
Por
irresponsabilidad, por falta de sensibilidad y por incultura en materia
de política medioambiental. Baste recordar que en el ayuntamiento de
Villablino, los debates sobre temas medioambientales brillan por su
ausencia. Sencillamente no existen.
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Galería Fotográfica del
vertedero municipal ilegal
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