
Imagen cedida por José Luis Suárez Pastor
La advertencia va en
serio. Si el alcalde no decreta la paralización cautelar de la ILEGAL
explotación de carbón a cielo abierto del Feixolín,
Los Verdes
presentaremos denuncia por prevaricación ante los Tribunales de
Justicia.
Porque si se
confirma lo anunciado por diferentes medios de comunicación ya sería el
colmo. El ayuntamiento de Villablino dispuesto a interponer un recurso
de apelación contra la sentencia que obliga a la paralización del cielo
abierto de El Feixolín.
Hemos de creer que
acabará imperando la cordura. El ayuntamiento no puede recurrir para
impedir que se cumpla la Ley. Eso ya lo hará el empresario. Que en
definitiva, es el que ha estado durante años vulnerando la legalidad en
vigor. Eso sí, con la aquiescencia de varios políticos.
El alcalde puede
estudiar con sus asesores todo lo que estime conveniente. Y para
facilitarle la labor le recomendamos que se lea detenidamente el Informe
elaborado por el entonces Secretario Letrado de la Corporación,
Miguel Broco Martínez,
con fecha de 7 de febrero de 2005. Que entre otras muchas cosas dice lo
siguiente:
“Disponer la
iniciación de un expediente de protección de la legalidad urbanística a
la Entidad Minero Siderúrgica de Ponferrada, como consecuencia de la
ejecución de los actos de uso de suelo de la explotación de carbón a
cielo abierto “Feixolín”, de acuerdo con el procedimiento previsto en el
artículo 113 de la Ley de Urbanismo de Castilla y León, ante la no
prescripción de la acción administrativa, ordenando a la entidad
promotora y titular de la actividad, la inmediata paralización de todos
y cada uno de los actos de uso del suelo, constructivos y no
constructivos que comprenden la mencionada explotación de carbón a cielo
abierto”
Está claro que si no se
procede a la paralización inmediata, es simplemente por falta de
voluntad política. O por razones espurias que los ciudadanos
desconocemos. La sentencia dictada por el Juzgado de lo Contencioso
Administrativo de León o el informe del Secretario de la Corporación,
son de una contundencia inapelable. Ambos apuntan en la misma y única
dirección. Paralización inmediata de la
actividad.
Ese es el único
criterio que tiene que considerar el alcalde. Y si rechaza esta
consideración, su socio de Gobierno y primer teniente de alcalde,
José Luis Suárez Pastor
tiene que hacerle
entrar en razón.
Porque este asunto
tiene la envergadura político- social y jurídica suficiente, como para
que de él pueda llegar a depender el propio pacto entre IU y el PP.
Pastor
no puede permitir que el alcalde haga ahora todo lo
contrario de lo que él ha venido exigiendo. Es decir, el cumplimiento de
la Ley. Con la ex alcaldesa, Ana Luisa Durán, sus posibilidades de
conseguirlo eran ciertamente escasas, pero ahora la situación ha
cambiado.
El PP es parte
integrante, es el socio necesario e indispensable para seguir
gobernando. Con él y gracias a él, es nuevamente alcalde
Guillermo Murias.
Pastor
está en condiciones de exigir y de conseguir que después
de mucho tiempo, por fin, en el ayuntamiento de Villablino se vuelva al
imperio de la Ley.
No deja de sorprender,
sin embargo, sus declaraciones afirmando que el asunto
“no va a influir en el pacto de Gobierno con IU”
Si así fuera, se
confirmaría la peor y más deleznable de las sospechas. Que
José Luis Suárez Pastor
nos ha estado engañando a todos. Y en primer término a su propio
partido.
En los últimos tiempos
el portavoz popular ha hecho de las irregularidades sobre las
explotaciones a cielo abierto, su principal caballo de batalla. Ha
recurrido a la Comisión Europea y a los Tribunales de Justicia para
defender la legalidad. Consiguientemente, hoy no puede cambiar el
discurso. Porque si lo hace dará la razón a quienes sostienen que su
única preocupación es el poder y las prebendas que lleva aparejadas.
El tiempo será, como
siempre, el implacable testigo de las actuaciones de unos y de otros.
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