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Como hay gente
ávida de reconocimiento y que pierden el traserillo en busca de honores
y distinciones, Los Verdes celebramos que se apropien de nuestras
propuestas y hasta de nuestras denuncias. Porque mientras más resonancia
tengan mejor.
Así, por ejemplo,
nuestra organización fue la primera en denunciar oficial y públicamente,
el desastre medioambiental y sanitario de las BALSAS DE SOSAS. La
primera denuncia se presentó por escrito en el ayuntamiento de
Villablino, el día 1 de junio de 2005. La segunda el día 20 de julio de
ese mismo año. Y la tercera, el 21 de septiembre.
El
agua del abastecimiento domiciliario, un problema muy serio (21/10/05)
Ninguna de ellas ha merecido la menor consideración por parte del
ayuntamiento. Ni con el Equipo que presidía la socialista, Ana luisa
Durán, ni con el actual que preside, Guillermo Murias.
Desde entonces se
ha hablado mucho de este asunto en diversos medios de comunicación,
incluso una revista local publicó las fotografías de nuestra galería
fotográfica y un amplio reportaje sobre el tema.
Pues bien, el
único que parece no haberse enterado de nada es el propio consistorio.
Porque después de ocho meses, el concejal de medio ambiente, nos cuenta
que hace unos días tuvo intención de visitar las citadas balsas, pero no
pudo hacerlo porque la nieve se lo impidió. ¡Toma ya!
Bien es cierto que
además de ecologista de pacotilla, tampoco tiene pinta de ser un gran
deportista. Vamos, que se han juntado el hambre con las ganas de comer.
Pero bromas a parte, nos parece que la excusa raya con la indecencia
política.
El señor concejal
conoce este asunto desde que estaba en la oposición. Es más, a raíz de
nuestra denuncia se puso en contacto con nosotros para que le
facilitáramos información sobre el asunto. Pues “iba a meter caña”. La
expresión es suya.
El propio alcalde,
en la reunión que Los Verdes celebramos con él a mediados de noviembre,
confirmó que se iban a tomar medidas y aunque los análisis químicos eran
complejos y costosos, se realizarían.
Y resulta que
ahora nos enteramos de que los responsables municipales aún no han
tenido tiempo ni siquiera para acercarse a las citadas balsas. Eso es lo
que se llama hacer gala de responsabilidad. Una vez más, la credibilidad
de los políticos vuelve a estar en la picota.
Pero el concejal
de medio ambiente va todavía más allá. Afirma que “El problema con
ser grave, tiene una urgencia relativa, porque no es un problema de
salud pública, es un problema medioambiental y lleva aproximadamente
ocho años existiendo”
Siempre hemos
sostenido que su locuacidad lo acaba perdiendo. O sea, que como es un
problema medioambiental – lo dice él – no urge. Pero ¿qué concepción
tiene este sujeto sobre el medioambiente? ¿A caso ignora que está
directamente ligado a la salud pública?
Pero aún tenemos
más preguntas que formularle. Por ejemplo, ¿Dónde ha estado usted
durante los últimos cinco años? Naturalmente, en el ayuntamiento como
concejal. ¿Cómo es posible que usted no se haya enterado del problema?
Pues sencillamente, como muy bien ha dicho en varias ocasiones, no nos
han votado pues que se fastidien.
Pero resulta que
ahora que tiene responsabilidades de gobierno – de carambola – pues
tampoco hace usted nada. Salvo utilizar el teléfono del ayuntamiento
para mejorar su imagen y hacer campaña. Vamos, que tira usted con
pólvora del rey para labrarse un futuro político y si puede, de paso, ir
algo más allá.
No, no es de
recibo que a estas alturas nos venga con estas monsergas. Si desde el
mes de junio usted no se acercó por Sosas, es simplemente porque el
asunto le importa un bledo. Y si desde que está al frente de la
concejalía de Medio Ambiente, tampoco hizo nada, sólo caben dos
explicaciones. La que le acabamos de señalar o simplemente que es usted
un inútil. Elija una de las dos.
Lo cierto es que
las balsas ahí siguen con sus aguas contaminadas y vertiéndolas al río
de Sosas. Y de ahí se abastece a la población de Laciana. Pero
tranquilos, porque el experto nos asegura que es sólo un problema
medioambiental.
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