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4.1.2.2. Transferencias corrientes por convenios con MSP
(Páginas 22 y 23)
Nota: Este es sin duda uno de los capítulos más nebulosos
de la gestión de Guillermo Murias. En la página 11 del Informe
del Tribunal de Cuentas nos encontramos con lo siguiente:
Las relaciones del Ayuntamiento con la empresa MSP se
contabilizaron bajo el criterio de caja y sin aplicar el principio de no
compensación de ingresos y gastos. En los ejercicios 1999 y 2000 no se
reconocieron ingresos como consecuencia de la compensación de los
importes a favor del Ayuntamiento con unos anticipos recibidos y
contabilizados en 1998 y con gastos atendidos por la empresa por cuenta
del Ayuntamiento, y en 2001, los derechos reconocidos (211.097,55€)
están igualmente compensados con gastos atendidos por la empresa por
cuenta del Ayuntamiento
Nunca mejor dicho, quien paga manda. Ahora comprendemos
mucho mejor las razones del sometimiento de Murias. O sea, que
Victorino Alonso ejercía funciones de banquero privado del
Ayuntamiento. O de prestamista que es distinto. Y, además, un
prestamista ejemplar, puesto que no dudaba en adelantar el dinero con la
suficiente antelación. Naturalmente, después se cobró con creces los
intereses en “El Feixolín y Fonfría”.
El Ayuntamiento y la Sociedad MSP, principal empresa
minera de la comarca, suscribieron diversos convenios por los que, entre
otras cuestiones, se regulaban las autorizaciones administrativas
necesarias para las explotaciones de interior y a cielo abierto,
accesos, infraestructuras, instalaciones auxiliares, etc.
Queda acreditado, pese a lo que afirman ciertos
dirigentes
de IU, que desde el ayuntamiento se han venido facilitando las
explotaciones a cielo abierto. De ahí, que el primero en recurrir las
sentencias judiciales que ordenaban su paralización, haya sido el propio
alcalde.
La moción de censura contra la socialista, Ana Luisa
Durán fue un acto de auténtica superchería. Si ella firmó un
convenio disparatado, Murias lo hizo a la chita callando, pero el
resultado es el mismo.
Algunos de estos convenios dieron origen a ingresos en el
Ayuntamiento en el capítulo 4 de Transferencias corrientes, que
totalizaron 751.565,68€ (309.521,23 en 1998; 211.097,55 € en 2001 y
230.946,90€ en 2002)
En el convenio de 30 de mayo de 1996, que estuvo vigente
en 1998, se pactó una contraprestación anual de 120.202,42 €, sin que
figure la forma en que se determinó la cuantía de las contraprestaciones
municipales.
Diez, diez largos años de enjuagues entre Guillermo
Murias y Victorino Alonso, a lo largo de los cuales todo han
sido engaños y destrucción del patrimonio natural de Laciana. Y todo
como consecuencia del desastre en la gestión del ayuntamiento. Se
necesitaba dinero para tapar agujeros y se recurría a la MSP. Eso sí,
adornando el engaño con los puestos de trabajo. Pero hoy sabemos que la
bancarrota del ayuntamiento tuvo mucho que ver en todo este enorme
desastre que asola a Laciana.
En 1998, se cobraron 309.521,23 €, como consecuencia de
que el 16 de junio de 1998, cuando se habían percibido 9.015,18 €, se
acordó entre las partes un anticipo de 180.303,63 € en el propio mes de
junio y otro de 120.202,42 € en julio, no teniendo que realizarse
aportaciones mensuales sucesivas hasta “compensar los saldos existentes
entre ambas partes”
Todos estos acuerdos se fraguaban en los despachos sin que
la ciudadanía tuviera la menor información, por eso pasaban sin pena ni
gloria, mientras la oposición asentía. Quizá por eso Ana Luisa Durán
no calibró el alcance de su gesto, firmando el famoso convenio que
la desalojó de la Alcaldía. Bien es verdad que Los Verdes en Laciana
aparecen por primera vez en mayo de 2005.
En los ejercicios 1999 y 2000 no se percibió ninguna
cantidad de esta empresa como consecuencia de la compensación de los
importes a favor del Ayuntamiento con los anteriores anticipos, con
diversos pagos realizados por MSP por cuenta del Ayuntamiento de
alquileres, energía eléctrica, de la obra del Pabellón del Polideportivo
de Caboalles de Abajo, así como con determinados suministros o servicios
(maquinaria, repuestos y materiales). La mayoría de los justificantes
presentados por el Ayuntamiento referidos a estos últimos conceptos son
facturas libradas a nombre de MSP, sin que conste suficiente certeza de
que pudiera tratarse de gastos propios del municipio.
Simplemente increíble. La MSP ha actuado como una especie
de ayuntamiento paralelo. Hasta las facturas que abonaba estaban a su
nombre. Por eso el Tribunal de Cuentas duda de que algunas de ellas
puedan corresponder a gastos propios del municipio. Vamos, lo nunca
visto, pero así ha venido funcionando este ayuntamiento. Si la Comisión
Mixta Congreso Senado no le da carpetazo a este asunto, a más de uno le
puede doler la cabeza de lo lindo.
El 1 de agosto de 2001 se firmó un nuevo convenio que
daba por resuelto el anterior, renunciando las partes a realizarse
reclamaciones económicas derivadas de aquél, en el que se fijó una
cuantía de 1.863.137, 52 € por las necesarias autorizaciones para el
desarrollo de una serie de proyectos de minería a cielo abierto en
varios montes de utilidad pública. En relación con este convenio debe
indicarse:
- Diversos concejales que participaron en el Pleno de 4 de marzo de
2002 que aprobó el convenio mantenían relaciones laborales con MSP.
- No se emitió informe jurídico solicitado por el Alcalde.
-
Parte de la contraprestación, 180.303,63 €, se pactó que se realizaría
con productos o suministros, tales como hormigón, aglomerado extendido,
carbón y energía eléctrica.
Los pactos realizados para los ejercicios 1999, 2000 y
2001, mediante los cuales parte de las contraprestaciones se realizaba
directamente por MSP, eludieron la tramitación de expedientes
contractuales, porque se encargaron directamente a una empresa sin haber
respetado los principios de publicidad y concurrencia.
Lo veníamos denunciando y desde el ayuntamiento, como de
costumbre se negaba. Ahora aquí tenemos la prueba. Victorino Alonso
siempre jugó con ventaja. Sus propios asalariados aprobaban también
sus propios planes. Es inadmisible que nadie haya hecho advertencia de
ilegalidad. Los concejales y también el alcalde, estaban vinculados
laboralmente con MSP, consiguientemente, no podían participar ni en la
deliberación ni en la votación del Pleno de 4 de marzo de 2002. Y sin
embargo, lo hicieron y por ello deberán responder ante los tribunales de
Justicia.
Y después nos cuenta el alcalde que Laciana no es la
Marbella de la montaña. ¿Dónde está la diferencia? Allí eran los
constructores los que sobornaban a los concejales y aquí están
directamente en nómina de la empresa. A esto, aquí y en cualquier tierra
de garbanzos, se le llama corrupción. Y desde luego, Los Verdes
utilizaremos todos los medios a nuestro alcance para que se depuren
responsabilidades. En Marbella la Justicia ha tardado 15 años en actuar,
aquí esperemos que se acorten los plazos.
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