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4.2.2.
Otros gastos presupuestarios
(Páginas 28 y 29)
Con independencia
del capítulo 9 Pasivos financieros, los demás gastos presupuestarios
analizados – atendiendo a su importancia cuantitativa – fueron los
relativos a los capítulos 2 de Compras corrientes y servicios, 4
Transferencias corrientes y 6 Inversiones reales. En la revisión se ha
tenido en cuenta la distinta naturaleza según se tratase de pagos en
firme o a justificar.
a) Pagos en
firme
Dada la
heterogeneidad de estos gastos, se han revisado los aspectos concretos y
comunes que afectan a la justificación contable: la legalidad aplicable
a cada tipo de gasto, la documentación justificativa, la cronología de
los hechos, la contabilidad de las operaciones y su imputación
presupuestaria, la publicidad y concurrencia en los casos exigibles,
etc.
Se seleccionaron
205 documentos contables por importe de 6.317.144,25 €, que representan
el 13% del total de pagos líquidos del período y el 20% de las
obligaciones reconocidas en los capítulos 2,4 y 6, de cuyo análisis se
deducen las siguientes anomalías:
1º. No se han aportado a este Tribunal 9 documentos
contables con su correspondiente justificación por importe de 194.781,24
€ y en otros 5 documentos entregados por un importe total de 44.508,59 €
no se adjunta documentación justificativa, por lo que en total no ha
quedado justificado el 7% de los documentos seleccionados para su
revisión, que representan, asimismo, el 4% del importe de los mismos.
¿Dónde están esos 9 documentos no aportados? ¿Dónde está la
documentación justificativa de esos otros 5 documentos. En total
239.289,83 € no justificados. Seguro que el Sr. Alcalde lo justifica por
la falta de medios materiales y humanos. Ese es su estribillo desde que
se conoció este informe.
La realidad, sin embargo, es que estamos en presencia de
una monumental chapuza contable. Y que contrariamente a lo que se viene
afirmando, es que el ayuntamiento ha dado muy pocas facilidades para que
se pudiera realizar este control. Es evidente que sabían lo que hacían.
2º. La justificación de 5 documentos contables, por
importe de 69.624,50€, es insuficiente al adjuntarse tan sólo relaciones
de materiales, de consumos o presupuestos sin incluir las facturas
correspondientes.
Probablemente esas facturas que faltan fueran las que
pagaba Victorino Alonso a cambio de que se le permitiera cometer
una irregularidad tras otra. En todo caso, cualquier cosa es posible
visto el cúmulo de irregularidades cometidas.
3º. En 13 documentos por importe total de 474.610,72 € se
observan importantes retrasos en el pago, en algún caso de hasta tres
años.
El desbarajuste es aún mayor. Aún están pendientes de pago
facturas de la etapa de Pedro Fernández. O sea, anteriores a
1995.
4º. En 4 órdenes de pago por un total de 155.756,05 € se
incluyen informes del Interventor que presentan reparos suspensivos por
motivos tales como la falta de tramitación del preceptivo expediente, la
falta de crédito suficiente o la ausencia de factura. En ningún caso se
solventaron los reparos, habiéndose procedido al reconocimiento de la
obligación y el pago por decreto de la Alcaldía. En un documento se
aprobó una certificación de obra por 45.932,78 € antes de emitirse el
informe de Intervención en que se señalaba la falta de consignación
presupuestaria y de factura, contabilizándose el pago de manera
extrapresupuestaria.
Si no estuviera tan claro es para no dar crédito. Ningún
alcalde puede ser tan irresponsable. Ordenaba por decreto pagar en
contra de la opinión del Interventor. Ni créditos, ni facturas, ni nada
de nada. Y por si fuera poco, hasta se recurría a la contabilidad
extrapresupuestaria. Vamos, en plan compadre. Y aún tiene la desfachatez
de culpar a los funcionarios, aseverando que todo es debido a la falta
de medios materiales y humanos. Pero la mentira tiene un recorrido muy
corto
5º. 7 facturas de suministros y servicios por importe de
280.747,59 € presentan anomalías tales como no especificar
detalladamente el objeto, contener partidas no definidas o carecer de
número de desglose de IVA. En 2 facturas no figura el sello de Registro
de
entrada en el Ayuntamiento.
Vamos, que ni siquiera se sabía a que correspondía lo que
se pagaba. Y lo que es peor, los documentos circulan por el ayuntamiento
sin ningún tipo de control, ni siquiera pasan por el Registro de
entrada. Es decir, que oficialmente no existen. Inconcebible que ni se
cumplieran los trámites más elementales. Lo dicho, Murias
gestionó el ayuntamiento como si fuera el sindicato.
6º. En ningún expediente analizado de subvenciones
otorgadas, por una cuantía total de 21.332,94 €, constan convocatorias
previas a su concesión, incumpliendo los requisitos de publicidad y
objetividad necesarios para la concesión de subvenciones y ayudas
públicas.
El alcalde se ha apresurado en afirmar que nadie se había
llevado un céntimo a su casa. Existen muchas maneras de llevárselo para
fines no siempre justificados. Y este es el caso. Sin convocatorias
previas y sin publicidad, es mucho más fácil premiar a las
organizaciones afines. E incluso a los amigos. Eso es exactamente lo que
nos viene a decir el Tribunal de Cuentas.
Sólo llevamos
analizada una pequeña parte del Informe del Tribunal de Cuentas y hasta
el momento no hemos encontrado ni una sola mención favorable a la
gestión del ayuntamiento. Ya les adelantamos que no la encontraremos a
lo largo y ancho de sus 79 páginas. Por eso nos han dejado atónitos los
responsables políticos de IU, al afirmar que todo este asunto no
revestía mayor importancia. Naturalmente, su pretensión está muy clara,
que se hable de este asunto lo menos posible. Pero nosotros lo vamos a
seguir haciendo capítulo por capítulo. Porque si la gestión no es
importante ¿qué es entonces importante en un ayuntamiento? ¿La política
internacional? ¿El conflicto de Oriente Medio?... En fin, que nos lo
digan, porque igual no estamos hablando de lo mismo.
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