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Puede que sea por
soberbia, al menos que simplemente sea por manifiesta incompetencia o
vaya usted a saber, lo cierto es que bastantes políticos son unos
incontinentes verbales. Y esa incontinencia les suele jugar con cierta
frecuencia malas pasadas.
Ahí están, en esa
maldita hemeroteca, las manifestaciones del recién investido alcalde,
Guillermo Murias Andonegui. Que no en dudó en calificar este verano la
propuesta de una moción de censura “como un calentón del PP”. Pues bien,
sin ese calentón él seguiría siendo concejal portavoz de IU en el
Ayuntamiento de Villablino. Pero merced a los votos de los tres ediles
del partido conservador hoy es alcalde por tercera vez. Y Los Verdes nos
alegramos sinceramente. Porque hemos sido los primeros y durante un
tiempo los únicos, en dibujar ese escenario político, como única
alternativa viable para revocar el convenio firmado por la alcaldesa,
Ana Luisa Durán y el empresario minero, Victorino Alonso.
Un convenio que de
aplicarse supondría la destrucción definitiva e irreversible del entorno
natural de Laciana. Además, de crear las condiciones propicias para el
cierre definitivo y a muy corto plazo de la poca minería de interior que
queda. En suma, un desastre.
A nuestra audaz y
responsable propuesta se respondió con argumentos de lo más variopinto.
En unas ocasiones – según la conveniencia – se recurría al jurídico
legal y en otras a la pureza ideológica.
En fin, sea como
fuere, al final se ha impuesto la cordura y las dos formaciones - IU y
PP – se han comprometido públicamente a anular inmediatamente el citado
convenio. Y eso está muy bien. Pero no pueden hacerlo de cualquier
manera. Este acto requiere, por lo menos, la misma solemnidad que tuvo
en su gestación. En esta ocasión tienen que estar presentes los grandes
ausentes del 10 de junio. O sea, la democracia y el pueblo.
Por eso no puede ser
una simple derogación. Ni el señor alcalde ni la Junta de Gobierno
pueden asumir esa responsabilidad. Debe de ser el máximo órgano de
Gobierno del Ayuntamiento. Es decir, el Pleno de la Corporación. Sí,
tiene que ser éste órgano el que ponga un término con su voto al debate
del pasado día 18 de julio.
De un día vergonzoso
para quien autoritariamente ordenó el desalojo del Salón de Plenos.
Mandó vaciarlo de todo lo que estorbaba, incluidos los medios de
comunicación. Al poder autoritario siempre le estorbaron los testigos.
Sea, pues, bienvenido
el nuevo Equipo de Gobierno municipal. No le vamos a pedir nada que sea
imposible. Sólo cosas tan sencillas como que se aplique la misma ley
para todos. Sí, tan sencillas como esas.
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