|

Los Verdes
Europeos de Laciana observamos con preocupación una vez más, que los
enjuagues político-empresariales pretenden de nuevo burlar la acción de
la Justicia.
Unos y otros, no
se percatan sin embargo, de que con su actuación están creando un estado
de exasperación que puede acabar desembocando en un enfrentamiento
social entre lacianiegos.
Lo hemos subrayado
en multitud de ocasiones, en un Estado de Derecho todos estamos
sometidos al imperio de la Ley. Y las Administraciones Públicas, son las
primeras obligadas a impartir ejemplo.
Pues bien,
observamos que tanto el ayuntamiento de Villablino como la Junta de
Castilla y León, desde hace varios meses vienen haciendo todo lo
posible, para obstaculizar el cumplimiento de las diversas resoluciones
judiciales que ordenan el cierre y clausura de la ilegal explotación de
carbón a cielo abierto de El Feixolín. Cediendo de esta manera al
intolerable chantaje del empresario, Victorino Alonso.
Las dos
administraciones se están deliberadamente colocando del lado del
infractor, por más que intenten demostrar lo contrario con argumentos
técnicos que no se sostienen.
El último que se
han sacado de la chistera, es que la explotación de interior corre
peligro de hundimiento por la acumulación de bolsas de agua en la
superficie. Omiten, sin embargo, que mucho antes de esgrimir este
absurdo pretexto, Victorino Alonso retuvo indebidamente la nómina de los
trabajadores, además de chantajear con el expediente de regulación de
empleo a 160 trabajadores.
Y ese es el nudo
gordiano de todo este asqueroso embrollo. Ayuntamiento y Junta están
claudicando ante la actitud chantajista de un empresario que tiene un
montón de sumarios abiertos por continuas y reiteradas infracciones allí
por donde pasa.
Los Verdes de
Laciana estamos ya cansados de formular denuncias y de exigir que se
cumpla la Ley. Consiguientemente, advertimos que a partir de ahora
nuestras acciones se orientarán en otra dirección. Después que nadie nos
tilde de alborotadores.
Si los garantes de
hacer cumplir la Ley se la pasan por el forro, que no se extrañen
después que otros tomemos ejemplo. Desde la ocupación de las
dependencias municipales, pasando por la de El Feixolín y terminando por
la insubordinación cívica, el abanico es suficientemente amplio.
Pues está
comprobado que cierta clase política sólo asume plenamente sus
responsabilidades públicas en situaciones extremas. Y en Laciana
corremos a pasos agigantados hacia esa situación.
Ningún ciudadano,
independientemente de sus preferencias políticas o ideológicas, puede
aceptar de buen grado que sus representantes le tomen el pelo con tanto
descaro.
Máxime, cuando
saben que a ninguno de ellos se les dispensaría el mismo trato de favor
que se le está dispensando a Victorino Alonso.
En resumen, que
ahí queda la advertencia. Que cada cual la interprete como estime
conveniente, pero que todos tengan claro que si no se cumplen las
resoluciones judiciales, Los Verdes no nos vamos a quedar de brazos
cruzados.
Además de sumarnos
a determinadas acciones judiciales que están en curso de elaboración,
también llevaremos a cabo otras acciones.
Si lo que quieren
algunos es acción, pues la van a tener. Ya está bien de tomaduras de
pelo y de enjuagues político-empresariales.
Villablino, a 16
de febrero de 2006
|