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Ya están todas las dudas disipadas. Los lacianiegos
tienen la confirmación de que Victorino Alonso es vulnerable. Sólo era
necesario mostrar frente a él la firmeza que la Ley confiere a la
legalidad.
¿En qué quedamos? ¿Era
legal o ilegal la escombrera del castro de La Muela? ¿No afirmaba el
portavoz de MSP que la empresa tenía todo en regla? ¿Por qué entonces
ahora lleva los estériles a otra parte?
Pues sencillamente
porque Victorino Alonso le ha visto las orejas al lobo. Su famoso
expediente de regulación de empleo iba a sufrir un revolcón morrocotudo.
Lo sabía y por eso ha replegado velas.
Ha quedado como lo que
es. Como un vulgar y bravucón chantajista. En esta ocasión de nada le ha
valido el incondicional apoyo del Secretario Comarcal de UGT, Juan
Carlos Álvarez.
Otro que sigue
empeñado en cubrirse de gloria cada vez que abre la boca. Esperemos que
los trabajadores hayan tomado buena nota de sus recientes
manifestaciones.
Este prejubilado, el
mejor favor que le puede hacer a UGT, es marchar a su casa y disfrutar
de su prejubilación. Ya le ha hecho demasiados favores a Victorino y
mucho daño a los trabajadores.
Los Verdes seguimos
insistiendo en que todo este montaje que se ha organizado con la salvaje
tala de árboles en el castro de La Muela, obedece a una operación
premeditada para desviar la atención de los verdaderos problemas que
tiene el empresario.
El Feixolín sigue
pendiente de la ejecución de la sentencia del Tribunal Superior de
Justicia de Castilla y León, que ordena la paralización total de toda
actividad. Ese es el verdadero nudo gordiano del reciente conflicto.
Lo que ocurre, es que
los planes de Victorino han sido desbaratados. Una razón suplementaria
para empezar a perderle el miedo a este empresario que tiene a Laciana
atemorizada.
No existe
incompatibilidad alguna entre la actividad empresarial y el cumplimiento
de la Ley.
Laciana no puede
aceptar resignadamente que sobre sus gentes siga pendiendo esa espada de
Damocles del miedo, el chantaje y el empleo.
La MSP es una empresa
enormemente rentable. Por lo menos mientras sigan lloviendo las
subvenciones de todo tipo. Por producir, por reducción de actividad, por
restaurar etc.
Por eso no hay que
ceder ni ante el chantaje del empresario ni ante las tonterías del
Secretario Comarcal de UGT.
Las diferentes
Administraciones Públicas y el resto de las fuerzas políticas y
sindicales están, si se lo proponen seriamente, en condiciones de
imponer el cumplimiento de la Ley. Tanto en el plano medioambiental como
en el estrictamente laboral.
Los trabajadores del
cielo abierto tienen que ser recolocados en la minería de interior. Y
consiguientemente disfrutar de las mismas condiciones laborales que sus
compañeros.
No es cierto que sea
imprescindible la minería a cielo abierto. Sólo es necesaria, por su
rentabilidad, para el empresario.
La MSP ha vivido
siempre de la minería de interior y así debe de seguir siendo mientras
dure el carbón. Y si Victorino Alonso considera que no es así, que
libere la concesión que tiene. Ya verá que más de un empresario está
dispuesto a coger de inmediato el relevo.
Pero que nadie se
preocupe, Victorino va a seguir, pero no hemos de permitir que siga como
hasta ahora.
Villablino, a 21 de
diciembre de 2005
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