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Si con la venida
de la comitiva senatorial a Laciana, la socialista Ana Luisa Durán ha
pretendido redorar su maltrecha imagen pública, es evidente que ha
fracasado. La polvareda que está levantando la polémica visita puede
acabar teniendo efectos devastadores para la senadora lacianiega y su
partido.
Máxime, al
constatar que Ana Luisa Durán no nos había dicho nada más que parte de
la verdad. En su última rueda de prensa, vendió esta visita como un
logro personal, destinado a sensibilizar a sus colegas del Senado sobre
la grave crisis que aqueja a Laciana. Sin embargo, hoy sabemos que los
senadores vienen primordialmente a visitar las instalaciones de MSP. Y
presumiblemente, sólo aquellas que el empresario tenga a bien
mostrarles.
Cabe imaginar,
porque de otro modo sería más que preocupante, que los padres de la
patria vienen engañados. Porque de conocer el historial que jalona la
actividad empresarial de Victorino Alonso, más de uno se lo hubiera
pensado dos veces antes de adquirir un compromiso de esta naturaleza.
Está claro que Ana
Luisa Durán no ha informado con el debido rigor a sus colegas. No ha
podido significarles que las explotaciones a cielo abierto de Fonfría y
El Feixolín son ilegales desde hace diez años. Y que sobre esta última
han recaído varias sentencias judiciales ordenando su clausura. Tampoco
ha debido explicarles que sobre el lavadero de carbón de MSP, está
abierta una investigación por la Fiscalía de la Audiencia Provincial de
León, por presunta construcción ilegal. Y es de suponer que también haya
omitido información sobre la contaminación de las aguas. Y con toda
seguridad que no les ha informado, de que durante los últimos 10 años,
en los montes de Laciana, la MSP ha vertido del orden de 2.000 toneladas
de aceites usados y sepultado miles de neumáticos, también usados.
Además, seguro que
también omitió advertir, que Victorino Alonso está encausado en
múltiples procesos judiciales por presuntos fraudes a la Hacienda
Pública. Desde luego, su trayectoria empresarial no es precisamente
ejemplar. Consiguientemente, ningún miembro de la Cámara alta debería
respaldar con su presencia conductas de esta naturaleza. Al menos, claro
está, de ignorar todos estos extremos.
Mucho le tiene que
deber el PSOE a este empresario, para que de nuevo se haya metido en
este berenjenal. Máxime, cuando aún no han cicatrizado las heridas
abiertas por la firma del polémico convenio, que otorgaba a MSP la
concesión de cinco nuevas cortas a cielo abierto.
Aquella aventura
auspiciada por Ángel Villalba y Miguel Martínez le costó la Alcaldía a
Ana Luisa Durán, y al partido la expulsión de su Ejecutiva Comarcal.
Esta nueva barbaridad pone una vez más de manifiesto, que el PSOE está
hipotecado por Victorino Alonso. Y nadie, ni en León ni en Villablino,
está en condiciones de negarle nada.
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