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Seguro que recuerdan la salida de tono y las amenazas que en su día
profirió el alcalde, Murias Andonegui por lo publicado en esta
página el
pasado 19/08/06.
Además, de tildar de miserable al portavoz de Los Verdes, aseguró que
interpondría de inmediato una denuncia en el Juzgado.
Pues bien, hasta
donde extraoficialmente podemos saber, la denuncia en cuestión ha sido
interpuesta, pero no por este asunto, sino por la alarma social creada
por la publicación de los sueldos del personal del ayuntamiento. Ese y
no otro, ha sido el motivo por el que hemos mantenido un prudente
mutismo hasta el momento.
Pues como bien
subrayamos en lo publicado el pasado 19 de agosto, nuestro único
propósito es que se aporte claridad sobre este asunto y que se depuren
responsabilidades si las hubiere.
Los Verdes siempre
hemos estado dispuestos y lo seguimos estando, a contar lo que sabemos y
a revelar las fuentes de nuestra información. Máxime, al comprobar que
no hemos sido los únicos depositarios de ese supuesto y celosamente
guardado secreto.
Hoy estamos en
condiciones de afirmar que este turbio asunto, sea realidad o ficción,
tendrá continuidad. Sólo es necesario tener un poco de paciencia. Los
Verdes les contaremos en el momento oportuno todo lo que sabemos. Y lo
haremos como solemos hacer las cosas. Sin ocultar nada y con nombres y
apellidos.
Esta información
no la hemos buscado nosotros, nos la han traído. Y si nada más conocerla
no la hemos hecho publica, ha sido simplemente porque necesitábamos
contrastarla. Pero en el momento que hemos comprobado que esa misma
fuente la había divulgado en presencia de testigos, pues la hemos
publicado.
Esa misma
comprobación, también la ha llevado a cabo uno de los supuestos
implicados. Y nos consta que el señor alcalde tiene información de
primera mano. Por consiguiente, ya no valen excusas ni escapatorias. Si
todo obedece a una realidad demostrable, el peso de la ley tiene que
recaer sobre los culpables. Si por el contrario, quienes están en el
origen de esa información han fabulado con algún fin espurio, también
han de correr el mismo destino.
En todo caso, lo
que no puede seguir pesando sobre la Institución municipal o sobre
alguna fuerza política, es la sospecha de la corrupción. Máxime, con
todo lo que está cayendo después de conocer innumerables prácticas
ilícitas de políticos en los ayuntamientos de este país.
Lo dicho,
paciencia porque nada será secreto de sumario en este asunto. Por lo
menos, mientras no lo decidan los Tribunales de Justicia.
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