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El alcalde acusa a
MSP de intoxicar. La MSP responde que las reclamaciones de quienes
exigen que se cumpla la Ley son perversas. El comité de Empresa afirma
que los trabajadores no pueden ser los paganos. El PSOE dice por boca de
su portavoz, que si ella estuviera en el puente de mando que no habría
habido conflicto. IU nos cuenta que tenemos que unirnos todos para sacar
a Laciana adelante. El PP está callado. CC OO desaparecida. USO ni se
sabe y la UGT en primera línea, pero en la trinchera de Victorino. Como
de costumbre.
Pero realmente
¿quién intoxica?
Veamos, MSP sin
duda. Retiene el pago de la nóminas, amenaza con un expediente de
regulación de empleo y hasta con coger los bártulos e irse a otra
parte. Y por último, recurre a las bolsas de agua que acarrearán
inevitablemente el hundimiento de la minería de interior si se cierra el
Feixolín. Todo un compendio de medidas tendentes a atemorizar a la
ciudadanía. Intoxicación a raudales.
Victorino Alonso
jamás abandonará Laciana mientras quede un euro de beneficio para él. Y
el que crea lo contrario es que es un tonto, pero con denominación de
origen. Mientras sigan cayendo la subvenciones la MSP seguirá siendo muy
rentable. A la vista está el emporio empresarial de Victorino. ¿Dónde
toma su origen? En MSP, naturalmente.
¿Y el alcalde no
intoxica? Pues también. No sólo porque oculta una parte muy importante
de la realidad, sino porque no dice toda la verdad.
Su famoso decreto
de paralización es una farsa. Un engaño. Concediéndole al empresario
cinco días para el cese de toda actividad, lo que ha hecho es ganar
tiempo y pedir auxilio a la Junta. La actividad extractiva podía haber
cesado casi en el mismo instante en el que la empresa recibe la
comunicación. En todo caso ese mismo día. Porque en el supuesto de que
estuvieran en curso labores de voladura, sólo habría que haberlas
realizado y así evitar cualquier peligro. Sin embargo la normalidad en
la explotación ha sido total.
¿No intoxica el
Comité de Empresa? Pues sí. No es cierto que el problema sea sólo una
cuestión de administraciones y empresa. Nada de eso. Los representantes
de los trabajadores no pueden echarse a la parte de afuera como si no
estuvieran implicados. ¿Y la retención de las nóminas? ¿Y el chantaje
del empresario? ¿Y la posible regulación de empleo? ¿Y el futuro de la
minería de interior? Todas estas cuestiones ¿no son cosas de ellos?
¿Intoxica el PSOE?
Hombre, dejémonos de sarcasmos. Seamos algo más serios. Que Ana Luisa
tenga la desfachatez de afirmar que con ella en el sillón de mando no
estaríamos en la situación que estamos, es desafiar al Estado de
Derecho. La resolución judicial no está relacionada con el nombre y los
apellidos del alcalde de Villablino. Pero si lo que quiso decirnos, es
que ella nunca hubiera firmado el decreto de paralización, eso ya es
harina de otro costal.
¿E IU no intoxica?
Hace bien pocos días, su coordinador comarcal hacía un emotivo
llamamiento a la unidad de todos los lacianiegos para sacar a Laciana
adelante. Pero llegado el momento de la verdad, nada de nada. En el tema
de El Feixolín, la organización va a rebufo del alcalde, que para eso es
también su líder. Teoría y practica en este caso se dan de bofetadas. O
sea, intoxicación.
¿Y el PP? No,
Pastor ya no intoxica públicamente, ahora lo hace en privado. Que si
está muy preocupado por las idas y venidas del alcalde a las oficinas de
MSP. Que si ya no se fía de él. Pero en público callado. Bien es verdad
que ya intoxico lo suyo. Primero sí al cielo abierto, después pasó a no
radical y ahora vaya usted a saber.
¿Y UGT? No, aquí de
intoxicación nada. A seguir al pastor del rebaño y punto.
Pensando Victorino para que se van a estrujar ellos las
meninges. Si acaso para fabricar algún panfleto anónimo, pero poco más.
Con un insigne y conspicuo “asesor” como el tal Juan Carlos, todo está
bajo control. Éste abandona el sindicato porque está prejubilado y
necesita dedicarse a él y a su familia, pero ahí lo tienen en la foto
con Eduardo Fernández. Sí señor, eso es lo que se llama desvelo por sus
compañeros. No vaya a ser que el amo de la empresa los vaya a engañar.
El plumero de este chico se ve a la legua. Pero de intoxicador nada.
Queda dicho.
Los únicos que no
intoxican son los representantes de CC OO y USO. Esencialmente porque ni
saben ni contestan ni se les espera. Están simplemente desaparecidos.
Puede que haya
quien piense que este escenario que hemos plantado se parece a la
realidad como un huevo a una castaña. Pues con tirar de hemeroteca se
zanja el tema. Entre lo que dicen y lo que hacen media un abismo enorme.
Y en el que a la postre muchos de ellos quedarán engullidos.
Los ciudadanos
tienen innegablemente miedo, son pasivos y hasta puede que algunos sean
pusilánimes, pero desde luego, lo que no son es tan tontos con algunos
los pintan. Y tarde o temprano lo comprobarán.
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