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Desde que los especuladores – algunos políticos incluidos
- han descubierto que las estaciones de esquí son un buen negocio
inmobiliario, su voracidad es insaciable.
En la provincia de
León han comenzado con retraso, pero parecen estar dispuestos a
recuperar el tiempo perdido a gran velocidad. Y para ello cuentan con un
aliado de lujo, la Excma. Diputación Provincial.
En la estación de San
Isidro el desastre urbanístico es de una evidencia clamorosa. Y no cabe
atribuirlo solamente a la época predemocrática en que se construyó el
primer edificio. Si entonces abundaron los despropósitos, en la
actualidad el desaguisado sigue siendo igual de escandaloso.
Sin temor a
equivocarnos se puede afirmar que en el plano urbanístico, es la
Estación Invernal más desastrada del País. Entre otras razones, porque
la máxima preocupación de los responsables políticos provinciales es
convertir el suelo en dinero. Algunos incluso, es público y notorio que
no están muy lejos del negocio. Tiempo habrá en el futuro para desvelar
algunos entresijos de esa conexión político-inmobiliaria. Pues también
por León merodea ese virus.
Y los mismos y algunos
más ya tienen también la vista puesta en San Glorio. El único paraje
virgen del noroeste peninsular. Una macro estación que generará riqueza
y un sin fin de puestos de trabajo. La misma cantinela de siempre.
Después la realidad se encarga de desmentir las previsiones, pero suele
ser demasiado tarde. El pelotazo ya está dado y la naturaleza hecha un
desastre.
Veremos si la ministra
de Medio Ambiente logra frenar los embates de los desaprensivos
políticos provinciales. Quienes ya se han encargado de intoxicar por
todos los medios sobre los inmensos beneficios que supondría para toda
la provincia esta macro estación.
Pero no sólo San
Isidro y San Glorio son motivo de la codicia político-inmobiliaria,
también la modesta Estación de Leitariegos está en el punto de mira.
Leitariegos está
asentada en su totalidad en terrenos pertenecientes a la Fundación
Carballo. Lo que significa que la Diputación los explota en régimen de
arrendamiento. En condiciones leoninas para la Fundación, asegura un
diputado provincial. Que ya sugiere un remedio para esta situación.
Por ejemplo, habría
que compensar a la Fundación recalificando una parte de esos terrenos.
Lo que también supondría un innegable beneficio para el desarrollo
futuro de la Estación. Se construirían sólo un par de “hotelitos”, unos
locales de negocio y un puñado de “chalecitos”. Nada más. Tampoco es
para rasgarse las vestiduras.
Pues no señor
diputado. Leitariegos está muy bien como está. Toda la infraestructura
hotelera y de servicios está en el municipio de Villablino. Apenas a una
docena de kilómetros. Caboalles de Abajo, el primer núcleo de población
está aún más cerca. De manera, que sus propósitos embaucadores aquí no
tienen cabida.
Los Verdes nos
opondremos con toda energía a cualquier proyecto de reforma del Plan
General de Ordenación Urbana, que contemple una actuación urbanística en
Leitariegos. Por pequeña que sea. O sea, que ya conocen nuestros
políticos nuestras intenciones.
Este es sólo un primer
adelanto, tendremos ocasión de volver sobre todos estos asuntos, porque
los especuladores no son gentes que desistan fácilmente. En juego está
un suculento botín y para ellos es el único credo.
A seguir...
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