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Si Laciana pierde
la dignidad ya no le quedará nada. En esa encrucijada está hoy el otrora
“Valle de la libertad”. Si los lacianiegos aceptan sumisamente que el
poder político y empresarial impongan la ley del más fuerte, nunca jamás
podrán lamentarse. Con su pasividad habrán aceptado una nueva forma de
vasallaje moderno, pero comparable al que existió en la época medieval.
Dicho de otro
modo, el adagio popular “de que cada pueblo tiene lo que se merece”
cobrará definitivamente carta de naturaleza.
Si Victorino
Alonso logra imponer la ley del miedo, el futuro de Laciana ya sólo
estará en sus manos. Hoy retiene ilegalmente la nómina de cientos de
trabajadores con un desparpajo y una desfachatez inconmensurables.
“No sabemos cuándo se pagarán porque la retención es una medida de
defensa de la empresa”. La próxima vez irá aún más allá. Que a nadie
le quepa el menor atisbo de duda.
Esto es un odioso
e intolerable chantaje. Un atentado contra la dignidad del trabajador.
¿Dónde están escondidos los representantes de los trabajadores? ¿Qué han
hecho, salvo declaraciones testimoniales? UGT sabemos que está en el
lugar de siempre, a la diestra de Victorino, pero CC OO y USO ¿Dónde
están?
Probablemente en
el mismo escondite que el concejal de medio ambiente y primer teniente
de alcalde, José Luís Suárez Pastor. Ese radical opositor al cielo
abierto de hace tan sólo unos meses y hoy autista total.
Ni una sola
declaración sobre el tema. Ni como portavoz del PP, ni como concejal de
medio ambiente, ni como secretario de la Fundación “Reserva de la
Biosfera Laciana” Los oropeles del poder y los 1.500 euros mensuales lo
han enmudecido. Éste si que no ha dudado entre la sumisión y la
dignidad.
¿E Izquierda Unida
qué? ¿En esta ocasión ya no hay que sumar esfuerzos y voluntades para
sacar a Laciana adelante? ¿Dónde está esa coherencia de la que tan a
menudo hacen gala? Naturalmente, vista la actuación del alcalde su
margen de maniobra es ciertamente reducido. Es muy triste que una
organización que llegó a representar una verdadera esperanza para el
Valle, se haya convertido en esto.
Nadie mejor que
Victorino sabe con quien se juega los cuartos. De otro modo no actuaría
como lo hace. Sabe que sus mejores aliados están en el seno de algunas
organizaciones políticas, sindicales y de las propias administraciones.
Hoy los utiliza
como punta de lanza para presionar a jueces y magistrados, pero han de
tener presente que cuando ya no le sirvan les pagará con la misma moneda
que pagaban los señoriítos a sus vasallos.
Los Verdes
seguimos considerando que aún no se ha librado la última batalla. Si el
11 de julio salimos a la calle, lo volveremos a hacer si la situación
nos obliga. Seamos muchos o un puñado, porque entre la sumisión y la
dignidad nuestra elección está muy clara.
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