|
No hemos
necesitado más que unos días para comprobar lo que en esta misma página
vaticinábamos el pasado
17-12-2005:
“Ahora es cuando vamos a poder constatar de
que lado de la orilla están unos y otros. Quienes le van a seguir la
corriente al singular empresario y quienes van a mantenerse en su sitio”
Al Secretario
comarcal de UGT, Juan Carlos Álvarez, le ha faltado tiempo para corear
la música de Victorino. Se ha vuelto a cubrir de gloria con sus
manifestaciones públicas.
Como buen
demagogo, repite como un papagayo las consignas del amo. No es nada
nuevo. Lo viene haciendo desde hace mucho tiempo. Y por eso le ha ido
tan bien en el plano personal. Forma parte de esa aristocracia obrera
que lleva años sin dar un palo al agua y con un sueldo nada
despreciable.
Tan bien le va el
negocio, que pese a estar prejubilado desde hace algunos años, ahí sigue
al frente de la UGT y al servicio del amo.
Nos cuenta el
brillante sindicalista, que Los Verdes somos unos desvergonzados, porque
por un lado defendemos a los 5 trabajadores despedidos del cielo abierto
y por el otro queremos poner a 200 en la calle.
Él sabe
perfectamente que no es así, por eso es doblemente ridículo. Nadie en su
sano juicio puede creerse una barbaridad de esa naturaleza.
Los trabajadores
del cielo abierto están desde siempre en una situación de total
desamparo. Contratos basura, sueldos basura, humillaciones a diario,
prohibición de acercarse al mundo sindical... ¿Qué más necesita el
inefable sindicalista para actuar? ¿Por qué se acuerda ahora de los
trabajadores del cielo abierto?
Sencillamente
porque desde hace meses Los Verdes venimos denunciando su situación. Las
explotaciones a cielo abierto existen en Laciana desde hace 20 años y
nadie se ha preocupado hasta ahora por la situación laboral de estos
trabajadores.
Entre otras
razones, porque tipos como Juan Carlos han estado colaborando durante
años con Victorino Alonso, en la comisión de un fraude a la
Administración. Así como suena.
En anteriores
Planes del Carbón, la producción de interior tenía subvenciones más
elevadas que la de exterior. En MSP, una parte de la producción de
exterior estuvo durante años siendo declarada como de interior. Los
sindicatos lo sabían pero lo aceptaban, porque los convenios colectivos
se negociaban basándose en la producción de interior. ¡Toma ya!
Por eso, si
alguien no tiene ninguna fuerza moral para hablar de ética, ese es el
tal Juan Carlos. Quien si tuviera un poco de respecto por los
trabajadores, lo mejor que podría hacer es marcharse a su casa a
disfrutar de su inmerecida jubilación anticipada.
Ya le ha hecho
bastantes favores a Victorino Alonso. Y sobre todo, ya ha hecho
sobradamente el ridículo.
Los Verdes hemos
sido los primeros en pedir que los trabajadores del cielo abierto estén
en el Régimen Especial de la Minería. Que sean recolocados en la minería
de interior. Y vamos a seguir librando esa batalla. Mal que les pese a
Victorino Alonso y a Juan Carlos Álvarez. O sea, tal para cual.
Y Los Verdes hemos
sido también los primeros y los únicos, en manifestar públicamente
nuestra solidaridad con los cinco despedidos. Esa es la espina que tiene
clavada el inefable sindicalista de UGT. Pues peor para él.
|